¿Renunciar o no renunciar? He ahí el dilema

Tienes un trabajo que odias, un jefe horrible que te ha tratado mal desde el minuto que tocaste el suelo de su oficina. Mueres por renunciar, pero ¿es la mejor decisión? Sí, podrás aliviar el estrés emocional de tu vida, pero dejar un trabajo podría agregarle más estrés a tu situación económica.

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El mercado laboral puede ser tan complicado, que podrías quedarte desempleada por mucho tiempo, así que no siempre será una buena idea ser tan compulsiva.

1. No estás lista para una nueva rutina

Aunque posiblemente pienses que es mejor dejar tu trabajo, es importante darte una idea de lo que significa estar sin esa rutina. Al final del día no sólo renuncias a un trabajo, renuncias a muchas cosas en el proceso.

Aunque lo odies, renunciar a ese trabajo es una pérdida. Pierdes una rutina, tus amigos, tu ingreso, la comodidad de lo que sabes.

2. No sabes porqué ya no estás feliz

Ningún trabajo es perfecto, eso es un hecho. Pero si puedes saber exactamente qué es lo que no te agrada, y entenderlo, te pone en una buena posición para seguir adelante. Si eres infeliz, es importante entender porqué quieres dejar tu trabajo.

3. No tienes muchos ahorros

Debes tener algo ahorrado antes de renunciar. Aunque estés soltera y no tengas responsabilidades, si sólo tienes un mes de renta ahorrado… quién sabe si puedas sobrevivir. Asegúrate de tener un buen ahorro (mínimo 6 meses) si no es que más para que puedas buscar otro trabajo sin tantas presiones.

4. No sabes qué otros trabajos hay

Antes de irte, es importante saber a dónde quieres dirigirte. No exactamente la empresa, sino los empleos que podrías considerar. Busca en internet las ofertas y consulta las opiniones de tus amigos, compañeros de trabajo y familiares.

5. Tu próximo trabajo parece inestable

Aunque se vea bien en papel, no quiere decir que sea completamente estable. Es mucho mejor entrar a algo estable, que arriesgar lo que ya tenías.

Aunque no tienes la obligación de quedarte en ese trabajo, especialmente uno que te hace tan infeliz, sí deberías planear con anticipación antes de renunciar. Creerás que tu vida sin ese trabajo en particular es genial, pero las cosas cambian muchísimo en teoría.
Por: Silvia Sánchez

Foto: Archivo Eme de Mujer

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