Nada será igual. Así la vida de las nuevas madres

Si recientemente te has convertido en madre o te falta poco por hacerlo, ¡bienvenida al mundo mágico de ser mamá! Sin duda, nada en tu vida será igual, aunque resulte difícil al inicio, será la experiencia más satisfactoria que hayas experimentado.

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Traer un hijo al mundo es toda una bendición, pero también tienes que estar consciente de que a partir del momento en el que ese bebé abre sus ojos, tu vida nunca más será la misma, literalmente. Con su llegada, vienen compromisos y una vida llena de retos para ti como madre. La tarea fundamental es saber cómo guiar a esa nueva vida y también aprender a controlar tu vida misma. Toma nota de los siguientes puntos, para que te hagas una idea de cómo tu vida cambiará:

1. Ninguna mamá nace aprendida. Ni siquiera una. Todas las madres improvisan a medida que avanzan y esperan lo mejor. Si alguna madre dice saber lo que está haciendo, no le creas, está mintiendo. Toma consejos de otras personas, pero también aprende a guiarte por tu instinto maternal, seguro no falla. Si fallas, tranquila, eres humana y la vida es una constante escuela.

2. Tus horas de sueño no serán igual. No se exagera al decir que nunca más volverás a dormir igual. Los primeros días, el bebé llorará de hambre y tú tendrás que estar atenta para alimentarlo, los desvelos estarán a la orden del día. Pero por el mismo instinto, aunque tu bebé ya no despierte por las noches, te levantarás de madrugada para controlar que todo esté bien, que esté bien cubierto, que respire, que los mosquitos no lo molesten y muchas atenciones más. Y muy importante: olvídate de las siestas, al menos durante los primeros años que tu hijo necesita tu atención. ¡No lo descuides!

3. El trabajo en casa no parará, aunque estés enferma. Para una madre no hay licencia por enfermedad, aunque te sientas destrozada por la peor gripe, tratarás de mantenerte firme, por amor a tus hijos, pues ellos estarán primero. No importa lo que te pase, el trabajo en casa no da tregua. Prepárate para convertirte en una mujer de acero.

4. Harás amistad con otras madres. La experiencia de otras mujeres puede ayudarte en ciertos casos, por eso, procura mantener en tu red de amigas aquellas que ya tienen hijos, para que sepas a quién acudir cuando tengas dudas sobre algo relacionado a tu niño. Un tip sobre preparación de papillas nunca estará de más. Verás cómo harás click automáticamente con aquellas mujeres que viven o han vivido experiencias similares a las tuyas.

5. El sexo se va a convertir, en ciertas ocasiones, en una tarea. Simplemente una cosa más en la larga lista de cosas que hacer que nunca termina.  Ponlo en la lista por razones obvias, y porque es importante para reconectarte con tu pareja. Si tienes la elección entre tener sexo y doblar la ropa, recuerda que tu pila de ropa limpia no va a cambiar en la mañana, ni al día siguiente, ni el próximo martes. Pero tu relación no va a quedarse igual si no la mantienes. ¡No descuides a tu pareja, haz tiempo para él!

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